Eugenia León interpreta a Cri cri, 1992
Presentación
Gnomos, Jicotes y Princesas
Desde el fondo de las especies menudas, al ras de ese lugar que no tiene fin ni comienzo, ni mayor propósito que su existencia alegre y el completo goce de sus ruidos y colores, por donde las fábulas, por donde sus animales parlanchines y misteriosos, unos perezosos y otros trabajadores, desde allá y todavía desde más lejos, viene, va llegando, el cantar de los élitros que visten de etiqueta las onomatopeyas que anuncian que ya anda ahí, que ya está, como siempre, de vuelta entre nosotros: Cri-Cri, el Grillito Cantor...
Qué decir de ese prodigio que da y dá música y sigue repartiendo cuentos, interminable, incansable, desde que un buen día, el 15 de octubre de 1934, se hizo a los aires radiofónicos de México para sacudir la modorra de los niños y quitar las telarañas de sus muñecos. Qué decir de la inventiva musical y literaria de aquel otro señor Francisco Gabilondo Soler -nacido el 6 de octubre de 1907 y muerto el 14 de diciembre de 1990-, que estuvo detrás de aquellas antenas, aporreando deleitosamente el piano, soliviantando a la granja y al huerto, llevando y trayendo imágenes de la vigilia al sueño, haciendo alquimias imposibles de nubes con caramelos, oyendo de las aguas, hablando de los astros...
Entre los que se puede decir, ahora que los primeros escuchas del grillito cantor ya son abuelos, y que en los oídos de sus nietos sigue sonando tan nuevo como al principio, es que tanto oficio y tanto tino en la fantasía tomada en serio completaron una obra y entregaron, al mismo tiempo, un reino. Y que en la cornucopia de esas imaginarias latitudes, hacia los nortes del fox-trot y hacia los sures del tango, al compás de marchas y jotas, en el arrullo infantil y en la francachela animal, por acá un mugido, por allá un croar, se le ha hecho lugar a las cosas rotas y desconchinfladas, a los regañados, los feos, los descontentos, los sedientos y los remendados. Y que entre tantos coludos, chillones y escamados, han hecho rodar un mundo a la vez parecido y mejor que el nuestro, recordatorio festivo de todo lo inútil que le hemos ido agregando, de la urgencia diaria de refundarlo y de volverlo al comienzo del juego.
Algunas de las tentaciones que cruzan la obra de Francisco Gabilondo Soler, Cri-Cri, están en los registros de esta grabación. Una producción de BMG/ARIOLA, realizada por Anette Fradera. La riqueza de sus composiciones tiene aquí una forma privilegiada de ser constatada y homenajeada; queda a cargo del esplendoroso abanico de una notable cantante, Eugenia León, y al empeño cariñoso de una gran orquesta, la Orquesta de Baja California, que dirige Eduardo García Barrios, sobre arreglos basados en grabaciones, manuscritos y apuntes del propio Grillito Cantor. En los coros y los tríos revive el espíritu de las Tres Conchitas por cortesía de la mezzosoprano Adriana Díaz de León y la consumada bolerista Paz Aguila, cristalinas canicas de este disfrutable tropel.
Cumplida está, entonces, la esperada cita entre las fantasías de Francisco Gabilondo y las interpretaciones de Eugenia León. Como lo supo antes de morir el Grillito Cantor, como ahora lo sabremos todos, esa voz de mujer traviesa es de las mejores cómplices de sus gnomos, jicotes y princesas.
Qué decir de ese prodigio que da y dá música y sigue repartiendo cuentos, interminable, incansable, desde que un buen día, el 15 de octubre de 1934, se hizo a los aires radiofónicos de México para sacudir la modorra de los niños y quitar las telarañas de sus muñecos. Qué decir de la inventiva musical y literaria de aquel otro señor Francisco Gabilondo Soler -nacido el 6 de octubre de 1907 y muerto el 14 de diciembre de 1990-, que estuvo detrás de aquellas antenas, aporreando deleitosamente el piano, soliviantando a la granja y al huerto, llevando y trayendo imágenes de la vigilia al sueño, haciendo alquimias imposibles de nubes con caramelos, oyendo de las aguas, hablando de los astros...
Entre los que se puede decir, ahora que los primeros escuchas del grillito cantor ya son abuelos, y que en los oídos de sus nietos sigue sonando tan nuevo como al principio, es que tanto oficio y tanto tino en la fantasía tomada en serio completaron una obra y entregaron, al mismo tiempo, un reino. Y que en la cornucopia de esas imaginarias latitudes, hacia los nortes del fox-trot y hacia los sures del tango, al compás de marchas y jotas, en el arrullo infantil y en la francachela animal, por acá un mugido, por allá un croar, se le ha hecho lugar a las cosas rotas y desconchinfladas, a los regañados, los feos, los descontentos, los sedientos y los remendados. Y que entre tantos coludos, chillones y escamados, han hecho rodar un mundo a la vez parecido y mejor que el nuestro, recordatorio festivo de todo lo inútil que le hemos ido agregando, de la urgencia diaria de refundarlo y de volverlo al comienzo del juego.
Algunas de las tentaciones que cruzan la obra de Francisco Gabilondo Soler, Cri-Cri, están en los registros de esta grabación. Una producción de BMG/ARIOLA, realizada por Anette Fradera. La riqueza de sus composiciones tiene aquí una forma privilegiada de ser constatada y homenajeada; queda a cargo del esplendoroso abanico de una notable cantante, Eugenia León, y al empeño cariñoso de una gran orquesta, la Orquesta de Baja California, que dirige Eduardo García Barrios, sobre arreglos basados en grabaciones, manuscritos y apuntes del propio Grillito Cantor. En los coros y los tríos revive el espíritu de las Tres Conchitas por cortesía de la mezzosoprano Adriana Díaz de León y la consumada bolerista Paz Aguila, cristalinas canicas de este disfrutable tropel.
Cumplida está, entonces, la esperada cita entre las fantasías de Francisco Gabilondo y las interpretaciones de Eugenia León. Como lo supo antes de morir el Grillito Cantor, como ahora lo sabremos todos, esa voz de mujer traviesa es de las mejores cómplices de sus gnomos, jicotes y princesas.
Alfonso Morales Carrillo, Octubre 1993
Créditos
Voz: Eugenia León
Dirección musical y artística: Eduardo García Barrios
Asesoría Artística: Sergio Ramírez (San Bernardo en "La Orquesta de los Animales")
Músicos de la Orquesta de Baja California
Coros: Paz Aguila y Adriana Díaz de León
Músicos invitados: Mercedes Gómez / Arpa (Guajolote en "La Orquesta de los Animales"), José Alberto Ubach / Guitarra
Efectos especiales: Pepe Sthephens
Todos los arreglos son de Francisco Gabilondo Soler, transcritos y adaptados por Sergio Ramírez y Enrique González basados en grabaciones, manuscritos y apuntes del maestro, excepto "La Sirenita", que es arreglo de Sergio Ramírez.
Una producción BMG/ARIOLA, dirigida y realizada por Anette Fradera (Gato en "La Orquesta de los Animales")
Ingeniero de grabación: Luis Gil / Asistente Ing.: David Eike
Asistente Sra. Fradera: Miguel Cinco
Coordinación gral. de la Orquesta de Baja California: María Teresa Riqué
Masterización: Bernie Grundman
Autor y editor de todos los temas: Francisco Gabilondo Soler.
Diseño gráfico: Mattita Diseño.
Fotografía de Eugenia León: Adolfo Pérez Butrón
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